ConversationsIssue 01

«El color es una forma de escuchar» — Sofía Restrepo

15.07.2026 — The Society

«El color es una forma de escuchar» — Sofía Restrepo

[CONTENIDO DE MUESTRA — persona ficticia, sustituir antes de publicar]

Sofía Restrepo, pintora. Ciudad de México. Muele sus propios pigmentos. Inês Cabral nos trajo hasta aquí.

Su estudio es una azotea de la Roma con lonas por techo y frascos de pigmento alineados como especias. Pinta de seis a diez de la mañana, «cuando la luz todavía no opina». En el suelo, un metate de piedra heredado; encima, grana cochinilla a medio moler, de un rojo que ninguna pantalla sabría decir.

¿Cuál es la primera cosa que recuerdas haber hecho con las manos?

Moler grana cochinilla con mi abuela, en este mismo metate. Yo creía que hacíamos pintura; ella decía que hacíamos memoria. Ese rojo lleva siglos tiñendo esta tierra. Cuando lo muelo, escucho todo eso. Por eso digo que el color es una forma de escuchar.

¿Cómo trabajas?

Despacio y de madrugada. Primero el pigmento: molerlo es mi manera de afinar, como un músico con su instrumento. Luego pinto sin música, porque el color ya suena. Un cuadro me toma dos meses; el primero es casi todo mirar.

¿Qué le sobra a la pintura ahora mismo?

Concepto y le falta materia. Veo cuadros que se explican mejor de lo que se miran, y eso es mal síntoma: si la pared necesita un texto, el cuadro no hizo su trabajo. Yo quiero que se huela el aceite, que se vea el grano del pigmento. La materia no miente; el discurso, a veces.

¿Qué aprendes de otras disciplinas?

De la cocina, casi todo. Un mole son treinta ingredientes y ninguna prisa: capas que se escuchan entre sí. Así se construye un cuadro. Y de los fotógrafos aprendí la espera — Inês dice que espera a que el momento se vacíe; yo espero a que el color se llene.

¿Hay algo que todavía no te salga?

El blanco. Es el color más difícil de escuchar porque habla bajísimo. Llevo tres años con una serie de blancos y todavía no oí lo que tienen que decir. Ahí sigo, con el oído pegado a la tela.


Las cinco de The Society

Un objeto del que no te separas. El metate de mi abuela. Pesa veinte kilos y me lo he llevado a tres mudanzas.

Un lugar al que vuelves. Los Viveros de Coyoacán a las siete de la mañana, cuando el verde todavía está desafinado.

Algo que hiciste con las manos esta semana. Moler dos horas de cochinilla. Me duelen los hombros y me suena el rojo.

Un creador (vivo) al que deberíamos entrevistar. Una tejedora de Oaxaca que no tiene Instagram ni falta que le hace. Cuando la convenza, se la traigo.

¿Qué es para ti The Society? Una mesa donde el color y la palabra se sientan juntos y ninguno grita.


Sofía Restrepo — pintora — Ciudad de México